Un cuestor para las cuentas del país
Qué es, por qué se llama así, de dónde salen los datos y cómo se corrige un error.
En la República romana, el cuestor era el magistrado que custodiaba el erario —el tesoro público guardado en el templo de Saturno— y rendía cuentas ante el Senado. Era el primer cargo de la carrera pública: antes de mandar, había que saber contar.
Cuestor hace eso con las cuentas de Colombia: lee lo que el Estado publica sobre sus compras, lo pone en orden y lo cuenta claramente. La paleta del sitio es la del tabularium, el archivo del Estado en el Foro: travertino, grafito, rojo pompeyano y verdín de bronce. La opacidad se pinta como opacidad: del travertino claro al rojo oscuro.
Un observatorio público e independiente de la contratación del Estado colombiano. Calcula un índice de opacidad para cada entidad compradora —nación, departamentos, municipios, corporaciones autónomas— sobre el universo completo de contratos de SECOP II, con dieciséis señales de riesgo tomadas de la literatura internacional sobre corrupción en compras públicas, y muestra las capas de contratistas detrás de cada peso. Para las empresas del Estado que contratan por fuera de SECOP II, abre un capítulo aparte con sus cifras financieras y sus tarifas.
No recibe dinero de partidos, campañas, entidades públicas ni contratistas. No afirma que una entidad sea corrupta: afirma dónde está frente a sus pares en señales que la literatura asocia con riesgo, y muestra cada cifra con su fuente para que cualquiera la verifique.
Última corrida del motor: 7 de octubre de 2026, 6:46 p. m. · estado completa · 5.804 entidades.
Todo sale de datos abiertos publicados por el Estado en datos.gov.co: SECOP II (contratos y procesos), el Registro Único Empresarial de Confecámaras, Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral, el SIRI de la Procuraduría, Supersociedades, Superfinanciera y Superservicios. La metodología dice qué se toma de cada fuente y cómo; la pestaña Datos y API entrega todo lo calculado en CSV y JSON con licencia abierta.
Las personas naturales nunca se nombran: las cédulas de los representantes legales se reemplazan por un código irreversible. Las entidades son sujetos obligados de transparencia y las personas jurídicas aparecen con el nombre que publica SECOP II.
Si una entidad, una empresa o una persona encuentra en Cuestor un dato que no corresponde a lo publicado en la fuente, o una lectura que considera injusta, puede pedir su revisión. El camino: indicar la ficha, el dato y la fuente que lo contradice. Cuestor revisa contra el expediente en SECOP II o la fuente oficial, corrige si hay error, y deja constancia de la corrección en la ficha con la fecha. Si no hay error de dato sino desacuerdo con la lectura, la entidad puede enviar una réplica breve, que se publica en su ficha con su nombre.
Un resultado alto en el índice no es una acusación: es una posición relativa en señales que tienen, en muchos casos, explicación legítima. Por eso cada ficha muestra la cifra, la mediana de sus pares y la fuente.